El vicepresidente y secretario técnico y de planificación de la presidencia, Oscar Ortiz, continúa estrechando los lazos de amistad y trabajo con Estados Unidos. Ayer sostuvo una reunión con la embajadora Jean Manes, con el objetivo de darle seguimiento a los grandes temas que ambos gobiernos han impulsado estos cinco años de manera conjunta.

Entre los más importantes programas destacan Fomilenio II, Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte y todo el apoyo al tema de seguridad y migración.

Fomilenio II es un convenio financiado por los Fondos del Milenio (MCC), y consiste en un donativo no reembolsable de $277 millones que contribuye a reducir la pobreza a través del desarrollo económico. El programa incluye un proyecto de país de tres componentes: Clima de Inversiones, Capital Humano e Infraestructura Logística. Estos son impulsados con una inversión de al menos $365.2 millones: $277 millones por parte de MCC, más una contraparte del gobierno de El Salvador de $88.2 millones (casi un 32 % del monto total del donativo).

Por otro lado, el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo del Norte, PAPTN, que incluye a Guatemala, El Salvador y Honduras, es un plan enfocado en impulsar programas de desarrollo que creen condiciones óptimas para habitantes de las tres naciones, de tal modo que se reduzca la migración a Estados Unidos y se mejore el estilo de vida. En ese sentido, el país ha logrado disminuir en un 60% la migración irregular, gracias al trabajo sostenido y organizado con los demás países que conforman el Triángulo Norte.

En materia de seguridad El Salvador ha recibido acompañamiento del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID, lo que se ha traducido en la exitosa ejecución el Plan El Salvador Seguro, PESS. Este programa fue puesto en marcha en 2016, desde entonces las autoridades registran una reducción del 26 % en los municipios priorizados en esta importante estrategia de Seguridad.