El Vicepresidente de la República, Oscar Ortiz, acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Mauricio Ramírez; por el director general de Centros Penales, Marco Tulio Lima; y diputados de la Asamblea Legislativa, realizaron un recorrido por la Granja Penitenciaria de Santa Ana, con el objetivo de visibilizar el trabajo de rehabilitación y reinserción en beneficio de los privados de libertad y la producción en el sistema de presidios.

“Esta es una nueva historia del sistema penitenciario, un sistema con los estándares a escala internacional, garante del cumplimiento de las penas de los privados de libertad, pero que es capaz de generar y construir segundas oportunidades para aquellos que entraron en problemas con la ley y que están pagando una pena. Las segundas oportunidades es algo que no existía, y este es un modelo que es referencia para Centroamérica y los países del Caribe y por eso ya está en marcha el Programa Yo Cambio”, reconoció el vicemandatario tras su recorrido.

Son casi 26 mil privados de libertad los que están en este programa pionero, novedoso y que busca cómo hacer del privado de libertad protagonista de su propio desarrollo, de su potencial y de prepararse para regresar de manera normal a la vida después de haber terminado el tiempo que de acuerdo a ley le corresponde.

Recientemente se presentó a la Asamblea Legislativa una propuesta de creación del Fondo de Actividades Especiales para la comercialización de productos elaborados por internos, con el fin de mantener y fortalecer la producción penitenciaria. Con esta iniciativa de ley se busca crear las Industrias Penitenciarias de El Salvador (IPES) para poder comercializar los productos e invertir más en estos proyectos.

“Por esto –dijo- es importante lo que hemos presentado a la Asamblea Legislativa, y que nos acompañe en el esfuerzo de esta gran reforma (…) para que en pocas semanas, esperamos, después de la aprobación en la Asamblea, tener en marcha el sistema de producción penitenciaria, que también se denomina como industria penitenciaria, para que no solo se produzca lo que hasta ahora, sino también se pueda comercializar y pueda servir para sostener al sistema bajo estándares de calidad. Esta es la mejor manera de desmontar la violencia”.

“A dos años de haber implementado las que ahora son medidas ordinarias del sistema penitenciario venimos de 22 homicidios a nueve, es impresionante el avance que hemos tenido (…) ya estamos obteniendo resultados pero necesitamos sostenerlos en el tiempo y para eso necesitamos un sistema que integre toda esa visión preventiva y educativa. En tan solo dos años hemos invertido 100 millones de dólares en infraestructura penitenciaria, nunca se había hecho algo así (…) Hoy contamos con centros de detención de alta peligrosidad y también tenemos espacios creados para aquellos de menor peligrosidad, hemos creado 13 mil espacios más en el sistema penitenciario y al cerrar este año vamos a tener 16 mil espacios más. Próximamente la primera semana de noviembre vamos a inaugurar el Centro de Detención Menor que ahora recorrimos”.

La Granja Penitenciaria de Santa Ana tiene una inversión en infraestructura que asciende a $5,926,709.09 con fondos provenientes del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y tiene una capacidad instalada de 2,586 espacios en cuatro módulos para privados de libertad en fase de confianza.

Además cuenta con 55 manzanas de terreno, donde los internos realizan trabajos agrícolas, en talleres de estructuras metálicas, de construcción, tareas comunitarias en la zona y otras actividades productivas para generar hábitos de trabajo y promover la rehabilitación y reinserción de la población reclusa.

Actualmente tiene cuatro estanques de tilapia con capacidad cada uno para sembrar 12 mil especies de este tipo, casas mallas donde se cultiva chile dulce y pepino, se tiene dos manzanas de terreno con siembra de maíz y otra parte del terreno con plantación de cacao y plátano, se trabaja en la construcción de 10 invernaderos y se realizan trabajos de estructuras metálicas.

La Dirección General de Centros Penales trabaja en una reingeniería penitenciaria acorde a la ley, y por un sistema moderno, seguro, rehabilitante pero sobre todo más humano.

Santa Ana, 19 de octubre de 2018