La economía salvadoreña consolida un crecimiento del 2.4% al 2016, el cual apunta hacia una tasa del 3% al final del quinquenio de mantenerse el dinamismo mostrado por los sectores económicos durante los tres años de gobierno del Presidente Salvador Sánchez Cerén.

Así lo evidencian los datos presentados este miércoles por el Gabinete de Gestión Económica, que rindió su informe al país sobre los resultados a tres años de trabajo.

“En los tres años de la gestión del Presidente Salvador Sánchez Cerén ha habido crecimiento económico”, afirmó el secretario técnico y de planificación de la Presidencia, Roberto Lorenzana, quien funge como coordinador del Gabinete de Gestión Económica.

En efecto, el crecimiento económico de 2.4% registrado en 2016 representa un avance con respecto al inicio de la gestión del Presidente Sánchez Cerén en 2014, año en que la economía creció un 1.4%, y al registrado en 2015, del 2.3%.

Esta tendencia se expandió en todos los sectores económicos durante el tercer año de gestión, destacando las tasas de crecimiento registradas en el rubro de la agricultura, del 4.6%; de la construcción, del 2.3%; y de la industria manufacturera, que incrementó un 2%.

Adicionalmente, mediante la Política de Transformación Productiva implementada por el gobierno se dinamizaron sectores productivos de alto valor agregado, registrando crecimientos en el sector de química farmacéutica del 3.7% y en los servicios industriales de maquila de un 4.7%.

Dentro de los principales factores que empujaron este crecimiento destaca el incremento del consumo en los hogares, impulsado por la ampliación del flujo de remesas, con un incremento anual del 7.2%, y el aumento del 4.4% en los salarios reales del sector formal.

El incremento al salario mínimo avalado durante el tercer año de gestión benefició a más de 237 mil trabajadores y trabajadoras formales.

Además, entre marzo de 2016 y marzo de 2017 se generaron 5,959 nuevos empleos formales. En los tres años de gestión del Presidente Sánchez Cerén se han creado un total de 35,889 nuevos empleos.

A estos factores se suma la reducción del déficit comercial en un -8.3% en 2016, como efecto de la reducción en la factura petrolera por los menores precios del petróleo, y el mejor desempeño de la inversión pública, que ascendió el año pasado a $734.9 millones, marcando un crecimiento anual del 7.8%.

El sector privado también fue determinante en este dinamismo: en 2016, las entradas de inversión extranjera directa ascendieron a $1,303 millones, mientras que la inversión del sector privado en total fue de $3,078.8 millones.

23 nuevas empresas se establecieron en el país y otras 18 expandieron sus inversiones. Además, se han anunciado inversiones por $1,700 millones en plataforma tecnológica de telecomunicaciones LTE (transmisión de datos a alta velocidad) a partir de este año.

El sistema financiero también ha sido clave: los préstamos aumentaron en 6.1%, equivalente a $12,666 millones concentrados en vivienda, comercio y manufactura.

Por su parte, la banca pública desembolsó entre junio de 2016 y mayo de 2017 $824.2 millones, otorgados a familias y sectores productivos que no atiende la banca privada tradicional, con énfasis en las micro, pequeña y mediana empresa.

Además, el sistema financiero nacional se mantiene sano, capitalizado y rentable, registrando en 2016 un incremento en los depósitos por el orden del 7.6% interanual.

Los principales indicadores de las finanzas públicas también dan buenas señales. Los ingresos corrientes, incluyendo contribuciones, incrementaron en 3.2% interanual, por un monto de $135 millones; la carga tributaria, por su parte, se mantiene estable en un promedio del 15.9% del Producto Interno Bruto (PIB) en el período 2014–2016.

El déficit fiscal se redujo del 3.3% al 2.8% en 2016. Además, la deuda pública sin pensiones se mantiene estable con un promedio del 46.2% del PIB en el período 2014– 2016.

“El problema principal de la deuda no es la deuda del gobierno, no es la deuda del sector público no financiero, es la deuda previsional (…) de tal manera que es urgente una reforma al sistema previsional”, señaló el secretario Lorenzana durante el informe.

Pese a las restricciones fiscales, el gobierno del Presidente Sánchez Cerén ha logrado mantener los subsidios para los hogares que lo necesitan: 781 mil hogares cuentan con subsidio eléctrico, otros 677 mil cuentan con el de agua potable y 1.2 millones con el del gas propano. Además, se redujeron los cargos a la telefonía comercial en un 36.4%, la residencial en un 8% y hasta un 13.7% las tarifas fijas y móviles.

 

San Salvador, 24 de mayo de 2017.