El jefe de Estado, al cumplir hoy tres años de trabajo, destacó en su discurso desde el Salón Azul del Palacio Legislativo los frutos de los programas y políticas en las áreas de seguridad, social, economía, gobernabilidad y sustentabilidad.

 

El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, dio cumplimiento hoy al mandato constitucional de rendir un informe a la nación al cumplir el tercer año de trabajo en beneficio de las familias salvadoreñas, con gran énfasis en las que viven en condiciones vulnerables por los problemas estructurales de inseguridad, pobreza y exclusión, que poco a poco el país está resolviendo.

Vistiendo la banda presidencial, que recibió en la ceremonia de transmisión de mando, el estadista dijo que “estamos construyendo un país más seguro, educado y productivo”.

“Cumplimos la promesa de hace tres años: fortalecer la democracia y buscar soluciones a través del diálogo, la negociación, la concertación y la participación de todos los sectores”, expresó el jefe de Gobierno en el mensaje que llegó a todo el país por cadena de radio y televisión.

En el área de seguridad, el gobernante destacó que los éxitos que El Salvador está mostrando radican en el abordaje integral del fenómeno que por años ha afectado al país, así como la amplia concertación de actores sociales y fuerzas políticas que desde el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia impulsan el Plan El Salvador Seguro.

La población ha recobrado la esperanza de poder vivir en paz y tranquilidad. Los homicidios han bajado 53% y las extorsiones 49%, las acciones de prevención avanzan en los municipios, el país cuenta con más y mejores policías que con contundencia están golpeando a diario a las estructuras criminales.

En tres años, el Gobierno ha destinado para mejorar la calidad de vida de la gente más de $7 mil millones: Escrituras de propiedad que benefician a más de 143 mil personas, Ciudad Mujer con más de 2 millones de atenciones, más de 74 mil jóvenes beneficiados con iniciativas como Jóvenes con Todo y 1,3 millones de estudiantes acuden a las escuelas con útiles, calzado y uniformes, al tiempo que reciben alimentación y salud.

Más de 38 mil computadoras Lempitas están en las escuelas poniendo la tecnología al servicio de la calidad educativa, y el flagelo del analfabetismo ya despareció en 70 municipios.

También, se ha construido un El Salvador más saludable, la desnutrición crónica redujo un 42% en escolares de primer grado, se ha alcanzado la mortalidad materna más baja en nuestra historia y estamos entre los primeros cinco países de América Latina en salvar vidas de mujeres embarazadas.

Se han impulsado obras de infraestructura en 191 establecimientos de salud, con inversión de $160 millones, destacando el hospital de La Unión del MINSAL y la unidad médica de Apopa del ISSS, obras emblemáticas en el avance de la reforma de salud.

En materia económica, el Presidente destacó el crecimiento sostenido del PIB, mientras que la pobreza y la desigualdad van en descenso.

Se incrementó el salario mínimo, se reporta 36 mil nuevos empleos formales, y pese a las restricciones fiscales se continúa con los subsidios de energía eléctrica a 781 mil hogares, agua a 680 mil hogares y gas a 1,2 millones de familias.

Se ha invertido $238 millones en obras de infraestructura vial, proyectos de construcción, modernización y transporte, mientras la agricultura -olvidada en el pasado y amenazada hoy por el cambio climático- es uno de los sectores de mayor crecimiento: cosecha récord de 26,3 millones de quintales de granos básicos y 33 millones de cafetos están renovando el bosque nacional y reactivando este sector económico tradicional.

En materia de gobernabilidad, El Salvador destaca en el concierto de naciones por estar abierto al mundo: se ejerce la presidencia pro témpore de la CELAC, se acumulan $1.400 millones en concepto de cooperación financiera no reembolsable y avanzamos firmes en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este gobierno es el principal impulsor de una nueva era de transparencia en el país y se promueven espacios reales para la participación ciudadana.

Asimismo, el aniversario de trabajo trae consigo un logro de gigantes dimensiones: El Salvador es ahora menos vulnerable y está mejor preparado para el cambio climático, la infraestructura pública es resiliente, contamos con información científica sobre el clima, los sismos y se monitorean permanentemente los volcanes. Nuestras comunidades están realmente organizadas para hacer frente a las emergencias.

San Salvador, 1 de junio de 2017.