El Salvador continúa en una fase expansiva del crecimiento económico al registrar por segundo año consecutivo, una tasa de crecimiento en torno al 2.5%, una cifra superior a su potencial de 2%, según los resultados presentados este día por el Banco Central de Reserva.

La institución detalló que los indicadores de demanda interna como el consumo y la inversión reflejan la tendencia creciente de la economía e impulsan el crecimiento. Estos dos indicadores se dinamizaron por el aumento en el crédito a empresas en condiciones de estabilidad de costos financieros, las mejoras en los salarios reales, así como el aumento en ingresos externos por medio de remesas familiares e Inversión Extranjera Directa (IED).

Las familias salvadoreñas también contaron con un mayor margen para invertir, producto de un alza en la tasa de ahorro nacional bruto disponible, que alcanzó US$2,695 millones al cierre de 2015.

El déficit de la balanza comercial a noviembre se redujo en US$404.2 millones, convirtiéndose en el menor de los últimos seis años para el período de enero a noviembre, inclusive más bajo que el registrado previo a la crisis. Adicionalmente, los buenos resultados obtenidos en la balanza de servicios contribuyeron a una reducción mayor de este déficit, lo cual favoreció a la economía salvadoreña. “Definitivamente estos números y datos que sustentan los anuncios del Banco Central de Reserva son los que nos dan la plataforma para seguir avanzado en la construcción de un país más productivo”, resaltó el subsecretario técnico y de planificación de la presidencia, Alberto Enríquez, quien formó parte de la mesa de honor del evento.

Añadió que “El Salvador va creciendo y se va convirtiendo cada vez más en un país que llama a la inversión y al negocio. Estamos cerrando el año con buenas noticias en materia económica y creo que esto es lo más importante porque estamos generando las condiciones para mejorar la calidad de vida de los salvadoreños en el 2017”.

Durante la presentación, el presidente del Banco Central de Reserva, Oscar Cabrera detalló que el Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre de 2.5% es similar a la tasa observada en los dos trimestres previos y se encuentra en línea con la tasa estimada para el cierre de año.

Los datos muestran que todas las ramas de actividad económica crecieron durante el tercer trimestre, destacando el sector agropecuario con una tasa de 5%, favorecido por las condiciones climáticas; otros sectores con tasas de crecimiento importantes son servicios comunales (3.2%) y de apoyo a la empresa (2.6%), así como el comercio (2.8%) y la construcción (3.2%), sectores dinamizados por las demandas de otros actividades al interior de la economía y la industria manufacturera (2.3%).

La inversión privada continúa con importantes signos de mejora, pues en el transcurso del año actual se realizaron nuevos anuncios de inversión por U$3,136 millones, una cifra que casi triplicó a la del año previo (US$1,229.0 millones). Los sectores con mayor impulso fueron los de comunicación, construcción, electricidad y comercio. Mientras tanto, la inversión pública creció a dos dígitos y genera un efecto multiplicador importante para la inversión total.

Los datos del Banco Central señalan que a noviembre de este año, las tasas de interés por préstamos a más de un año y menos de un año mostraron niveles estables en torno a 11.4% y 8.8%, respectivamente, lo cual benefició el aumento de 8.4% en el crédito a empresas.  

Los aumentos en la IED hasta septiembre de US$1,036.6 millones (44.6% más) son los mayores de la presente década y casi similares a los aumentos registrados en todo 2015. Esto impacta positivamente en la ejecución de la inversión privada del país, principalmente en los sectores financiero, industria, comercio y comunicaciones.

Como parte de la dinámica económica normal, fueron reportadas salidas de IED por US$693.4 millones y flujos netos de US$343.2 millones, es decir, US$58.5 millones más que el año anterior, constituyéndose como el segundo mayor saldo neto desde el año 2010 para el período evaluado.

Los aumentos en los niveles de producción de servicios facilitaron la obtención de un superávit en la Balanza de Servicios por US$566.4 millones, generado principalmente por los sectores de manufacturas sobre insumos físicos pertenecientes a otros, viajes, telecomunicaciones e informática, así como en mantenimiento y reparación.

La mejora en los niveles de consumo e inversión local fue facilitado por el ingreso de remesas familiares en alrededor de US$4,100 millones hasta noviembre, una cifra mayor en US$255.7 millones (6.6%) al obtenido el año previo, facilitadas por las condiciones de empleo hispano en Estados Unidos, así como por el compromiso de la diáspora con sus familiares residentes en El Salvador. La capacidad de compra de los hogares se ha beneficiado además por el aumento en salarios reales y bajos niveles inflacionarios.

Como resultado de las variables apuntadas, el déficit en cuenta corriente fue de US$498.0 millones, es decir, 23.6% menos que el del año previo.

Perspectivas macroeconómicas para el año 2017

Para el próximo año se espera un crecimiento económico de 2.4%, denotando la estabilización del crecimiento económico cercano al 2.5% y por arriba de su crecimiento potencial, posibilitado por el repunte esperado en la demanda externa y una leve suavización de la demanda interna. Entre los eventos económicos favorables externos esperados está el crecimiento económico real de Estados Unidos en torno al 2.15%, superior a la estimación del año actual (1.5%) y la fortaleza del mercado laboral.

Los riesgos de un menor crecimiento pueden provenir del entorno internacional, especialmente derivado de la desaceleración en el comercio mundial, la prolongación en expectativas decrecientes de actividad económica de nuestros principales socios comerciales, aumentos en tasas de interés internacionales y en precios del petróleo, por arriba del esperado y la lenta recuperación en precios de principales materias primas de exportación del país. Los riesgos internos que pueden incidir en las proyecciones de crecimiento abarcan la potencial falta de consensos económicos, elevada vulnerabilidad ante desastres naturales y un ajuste fiscal alto que restrinja el crecimiento económico.

Resultados 2016 BCR

Flickr Album Gallery Powered By: Weblizar